El Fin del Mundo

La Verdad sobre un tema que preocupa a muchas personas

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Según la herramienta de palabras claves de Google -que mide la cantidad aproximada de búsquedas mensuales que recibe un término a través de ese buscador- la frase “fin del mundo” cuenta con 135.000 búsquedas a la fecha de escribirse este artículo.

En otras palabras: existen 135.000 personas de diferentes partes del mundo que cada mes buscan información sobre este tema.  Y esto refleja solamente las búsquedas hechas en Google y sus sitios asociados.

Como podrá apreciar, existe una desesperación en las personas por saber cuándo y cómo se dará el fin. Y en medio de esa necesidad, no han faltado inescrupulosos que han comerciado con ello, vendiendo materiales para “protegerse del fin del mundo” (¡como si ello fuera posible!), al tiempo que otros han incentivado (en forma expresa o tácita) a la venta de los bienes de sus seguidores para financiar el “mensaje de salvación” que supuestamente tenían.

Pero lo más triste es que no pocas personas se quitan la vida cuando se acerca la fecha de alguna “profecía” sobre el tema.

En medio de esa confusión, queremos aportar apenas lo que dice la Biblia, libro que ha demostrado en todos los tiempos contener profecías exactas y que no han fallado. Lo invitamos a leer con atención esta breve línea de tiempo y compararla con las Escrituras. Usted hoy sabrá exactamente a) qué acontecerá antes del fin del mundo, b) qué aún resta cumplirse, c) cómo se producirá,  d) así cómo quiénes se salvarán de esa catástrofe y quiénes no lograrán escapar.

 

A – ¿Qué acontecerá antes del fin del mundo?

“Cómo fue en los días de Noé…”

En S. Lucas 17:26-27 dice expresamente: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.” 

Está refiriéndose a los días del Hijo del Hombre (Cristo), o sea, antes del fin de todos los tiempos. Y la Biblia dice que será tal como aconteció en los días de Noé. ¿Y cómo estaba la humanidad en aquellos tiempos? Tenían una postura totalmente indiferente hacia las cosas de Dios. Ellos no querían saber nada sobre el mensaje que Dios enviaba para esos días. Estaban entretenidos en las cosas de este mundo, en fiestas, comida, etc.

Noé les predicó por 120 años, pues ese fue el tiempo que le llevó a Noé construir el arca. O sea, el mensaje de Dios para ese tiempo fue predicado para varias generaciones, sin que ni uno de ellos lo aceptara, excepto la propia familia de Noé.

Así también será en el tiempo del fin: las personas no le prestarán atención al mensaje que Dios tenga para ese tiempo. Ellos estarán entretenidos en sus cosas mundanas. Usted podrá predicarles, pero no recibirán ese mensaje. Podrán recibir cualquier otro evangelio que se les predique, pero no creerán en el verdadero evangelio.

Nótese que no está diciendo que el fin de los tiempos será con inundación (diluvio), sino que está hablando de que será “como en los días”. O sea, la sociedad en el tiempo del fin estará en condiciones similares a como lo estaba en los tiempos de Noé.

 

“Como sucedió en los días de Lot…”

En el versículo 28-30 del mismo pasaje bíblico leemos: “Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.”

Este pasaje bíblico, complementado con el contexto en el cual está escrito, nos muestra la gran misericordia de Dios, no queriendo que nadie se pierda. En definitiva, que nadie estuviera presente al momento en que todo acabe aquí en la Tierra. Si bien Él sabía que muy pocos serían salvos en los días de Lot (cuando Sodoma y Gomorra fueron quemadas en una noche), pero no podía traer juicio a esas ciudades sin antes enviarles a dos mensajeros con la advertencia. Estos llegaron a la casa de Lot, pues sabían que era un hombre que su alma se afligía por los pecados que se cometían en la ciudad.

En ese tiempo habían avanzado más que en los días de Noé. Incluso ni habla de casamiento. Pero sí estaban entretenidos en fiestas, negocios y avances científicos. ¡Así será en el tiempo del fin! Piense en los avances que ha tenido la humanidad en los últimos 100 años apenas. Hemos pasado del caballo y la carreta a la nave espacial. Lo que por miles de años no se había logrado, el hombre lo obtuvo en los últimos 100 años.

¿Cuándo tuvimos una sociedad consumista como la actual? Hoy es muy fácil adquirir muebles en cuotas, carros nuevos e incluso casas. Usted puede pagar con su tarjeta en cuotas, haciendo que el “comprar y vender” sea uno de los puntos que más asemejan este tiempo final con los días de Lot. Incluso usted compra un aparato celular hoy y ya en unos meses tiene un nuevo modelo a su disposición. Las empresas saben que todos quieren tener la última tecnología, el último modelo (el espíritu de compra nunca tuvo tanto poder como lo tiene hoy).

Una sociedad sodomita. En los días de Lot la sociedad en la que él vivía estaba plagada de homosexuales. Y esto no debe ser leído como una discriminación (término este que se ha puesto tan de moda hoy), sino como hechos que se están mostrando a través de la Palabra de Dios.  Podrá usted notar cómo a aquellos hombres de Sodoma les llamó la atención la apariencia de estos mensajeros. Seguramente eran de hermosa apariencia y ellos querían conocerlos y tener algún tipo de intimidad con ellos.

¿Cómo podemos llegar a tal afirmación? Pues lea Génesis 19:4-11:  “Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos. Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí, y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado. Y ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta. Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron la puerta. Y a los hombres que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta.”

Lot no sólo intercedió para que no se hiciera “tal maldad”. ¿Cuál maldad sería esta, que ni siquiera aceptaron el ofrecimiento de Lot (al cual lo llaman de “extraño”) de entregarle sus hijas vírgenes para que hicieran con ellas lo que les placiera a cambio de no tocar a estos ángeles-mensajeros?

Y Judas capítulo 7 dice: “Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos habiendo fornicado e ido en pos de vicios en contra de la naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo castigo de fuego eterno”

Y hoy la propia palabra “sodomita” tiene, entre una de sus acepciones (según el diccionario de la Real Academia Española): “Que comete sodomía”. Y “sodomía” significa según el mismo diccionario: “Práctica del coito anal.”

Esa es la sociedad actual. Idéntica a la sociedad de “los días de Lot”. La relación homosexual no sólo es defendida en los hechos, sino también en las leyes de muchos de nuestros países modernos. La Biblia se está cumpliendo: “como sucedió en los días de Lot”. ¿Puede verlo usted?

 

Entonces…

Estimado lector, ¿pudo entender usted que la Biblia está hablando que todo esto acontecería “en los días del Hijo del Hombre” o “en los días que el Hijo del Hombre se manifieste”? (Y cualquier estudiante bíblico sabe que “el Hijo del Hombre” refiere a Cristo). Queremos hacer nuevo énfasis en este punto, porque es realmente importante. Estos hechos y circunstancias enunciadas anteriormente no acontecerán todos justo al final de este mundo, sino en un período de tiempo próximo al mismo, lo que se conoce como “el tiempo del fin”. La Biblia no dice por cuántos años se extenderá ese tiempo, pero nos da las características para identificarlo fácilmente.

Entonces, los Días de Noé (primera destrucción) y los días de Lot (segunda destrucción, aunque no mundial), son tipos de los días de la manifestación del Hijo del Hombre (tercera destrucción, también mundial como la primera).

¿Y qué es la “manifestación” del Hijo del Hombre? Significa revelar a la gente lo que Él es. Cuando Cristo (el Verbo, la Palabra) sea revelado plenamente, entonces estamos en el tiempo del fin. Será el tiempo cuando “el misterio de Dios se consumará” (Apocalipsis 10:7).

Vea que uno entró (al arca) y el otro salió (de la ciudad).  Ambos son tipos de lo que acontecerá en el tiempo del fin: es necesario salir de la religión formal y entrar en Cristo. Para hacerlo más sencillo: es necesario salir de las creencias humanas, de los dogmas y credos de los hombres y entrar a la verdadera Palabra revelada (Cristo).

Basar su fe en el hecho de que pertenece a una iglesia, o porque cree en la misma doctrina de algún gran evangelista mundial, es dejar su vida dentro de Sodoma y fuera del Arca. Usted necesita seguir solamente lo que Cristo dijo en Su Palabra y si su iglesia o ese gran predicador que usted admira dice algo diferente a lo que Cristo dijo, pues usted debe dejarlo (eso es Sodoma) y salir afuera para entrar a la Palabra (el arca).

 

B- ¿Qué aún resta por cumplirse?

Para que este mundo acabe, aún restan varios acontecimientos tomar lugar. Por eso, cuando alguien le diga que determinado día todo acabará, usted debe saber que es un engaño.

Decir esto no significa que usted pueda vivir de cualquier manera, ya que una cosa es el “fin de este mundo” y otra es “el fin de su vida”. De hecho, en cualquier momento usted puede partir de este mundo y, si no estaba preparado, habrá sellado negativamente su destino eterno.

Siguiendo con nuestro tema, veamos un orden cronológico de los principales acontecimientos antes del fin del mundo. Omitiremos referirnos a acontecimientos que se alejan en el pasado, por no ser relevantes a estos efectos, pero sí mencionaremos algunos que ya se han cumplido y que son importantes a los efectos de entender los que aún están en el futuro.  Y sobre estos no entraremos en detalles para no extender demasiado este estudio, pero usted podrá conocer más sobre ellos en la sección “Estudios”, donde iremos publicando contenido periódicamente.

Tenemos entonces:

1. Un Mensaje anunciando la Segunda Venida de Cristo. Ya fue prometido en Malaquías 4:5, donde dice “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.”  Sin dudas que ese día “grande y terrible” es la Gran Tribulación.

Y en Lucas 7:27 Jesús, hablando del Elías, expresa a sus discípulos:  “Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti.”  Este mensajero haría un trabajo similar al que hizo Juan el Bautista antes de Su Primera Venida (por razones de espacio omitiremos marcar aquí las diferencias entre ambos mensajeros).

El mismo Jesús dijo, en Mateo 17:11: “Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero; y restaurará todas las cosas”.  Está refiriéndose al Elías que VENDRÍA (futuro), no al que ya había VENIDO (pasado, Juan el Bautista). Sería el mensajero de Dios que restauraría la genuina Palabra de Dios antes de Su Segunda Venida.

Esto ya está en el pasado. Usted puede conocer más sobre el punto en nuestro estudio “La Necesidad de Un Profeta“.

2. La Segunda Venida de Cristo. Está en el futuro, si bien muchos de los acontecimientos que rodean tal venida física ya están en pleno cumplimiento (la conocida “parousia”).

Esta Segunda Venida significa el arrebatamiento (o rapto) de los verdaderos cristianos. Estos no pasarán por la Gran Tribulación y no vivirán aquí durante el final de este mundo.

3. La Cena de las Bodas del Cordero y la Gran Tribulación. Luego del arrebatamiento, los hijos de Dios pasarán tres años y medio en la Cena de las Bodas del Cordero. Paralelamente, durante ese tiempo en la Tierra se producirá la Gran Tribulación entre los Gentiles (Apocalipsis 7 y 11:1-2). La vivirán los impíos y aquellos creyentes que no fueron llenos del Espíritu de Dios y que tendrán que esperar el Juicio del Trono Blanco para que se les sea dada salvación.

En ese mismo tiempo  Dios (a través de sus dos profetas, según Apocalipsis 11:3-12) tratará nuevamente con los Judíos por esos tres años y medio. Será aquí cuando aquellos 144.000 reconocerán a Jesús como el Mesías prometido en las Escrituras.

4. La batalla del Armagedón y la Purificación de la Tierra. Es la batalla en la cual Satanás reúne sus súbditos de diferentes partes del mundo (“de los cuatro ángulos de la Tierra) y viene a luchar en contra del pueblo de Dios (Israel), según lo vemos en Apocalipsis 16:14-16 y 19:17-19. Es cuando Dios interviene directamente y derrota al enemigo, al tiempo que la Tierra será purificada para que pueda comenzar el Milenio.

5. El Milenio. Comienza cuando Cristo viene con su Esposa para reinar por mil años en la Tierra. Satanás está encadenado (no literalmente, sino atado por las circunstancias, según vemos en Apocalipsis 20:1-3) y no puede obrar en ese tiempo. Finalizado el milenio es soltado por un poco de tiempo y comienza la guerra post-milenio: Gog y Magog (Apocalipsis 20:7-9).

6. El Juicio del Trono Blanco. Aquí Cristo y su Esposa (el cuerpo de creyentes elegido de todos los tiempos, incluyendo aquellos que fueron arrebatado antes de la Gran Tribulación) juzgarán al mundo. Será el momento cuando serán separados aquellos que heredarán la salvación de aquellos considerados malvados. Unos pasarán a vivir en la nueva tierra y los otros irán al infierno. Podemos verlo en Apocalipsis 20:11-15.

7La instauración del nuevo orden mundial bajo el gobierno de Dios (Cielo Nuevo y Tierra Nueva -La Nueva Jerusalén). Del cielo descenderá la Nueva Jerusalén, donde Dios mismo estará con sus elegidos. Será aquí mismo en la Tierra. Los demás salvos habitarán fuera de la ciudad, ya en un sistema mundial sin pecado. Ver Apocalipsis capítulo 21.

 

C – ¿Cómo se producirá?

Como acabamos de analizar, el fin de este mundo (no de la Tierra, la cual jamás será eliminada, sino apenas purificada) se dará luego de la batalla de Armagedón. Si bien es cierto que luego de los mil años posteriores a tal guerra habrá una nueva contienda mundial, la cual dará como resultado la aniquilación final y definitiva del mal, momento en el cual Satanás y sus seguidores serán arrojados al lago de fuego (Apocalipsis 20:10). En este caso el fuego que desciende del cielo es solamente para matar a los ejércitos mundiales que vinieron en contra del pueblo de Dios.

 

D – ¿Quiénes podrán escapar y quiénes no?

De la destrucción del sistema mundial actual sólo podrán escapar:

1. Quienes hayan recibido la Palabra de Dios y, como consecuencia, fueron escogidos para irse con Cristo en el arrebatamiento, que se dará previo al inicio de la Gran Tribulación. Estos son aquellos que respondieron al llamado de Jesús durante todos los tiempos de la iglesia gentil (los no judíos) y aceptaron seguir la Palabra de Dios en lugar de los dogmas y tradiciones impuestos por hombres, aceptando el llamado de Cristo (Apocalipsis 3:20).

2. Quienes alcancen salvación en el Juicio del Trono Blanco, según detalla Apocalipsis 7:9-17.

3. Los 144.000 judíos de Apocalipsis 7:1-8.

En consecuencia, todos los demás serán quienes no lograrán escapar a la gran ira de Dios.

 

¿Cómo saber si quienes vivimos hoy estamos en el Camino correcto y así escapar a esta destrucción mundial?

No creemos que usted desee pasar por la Gran Tribulación y esperar alcanzar salvación en el Juicio del Trono Blanco. ¿Estaría dispuesto a correr tal riesgo tratándose de su destino eterno?

Pero Jesús mismo prometió (como lo vimos al inicio de este estudio) en S. Mateo 17:11 que vendría un “Elías” y “restauraría todas las cosas”.  Sería un mensaje de restauración para llevarnos a nosotros -quienes estemos viviendo en el tiempo de la Segunda Venida de Cristo- de regreso a la verdadera doctrina de los apóstoles. En otras palabras: sería un Mensaje de restauración de toda la genuina Palabra de Dios.

Él tenía que preparar a quienes lo aceptaran, para recibirlo en Su Segunda Venida, tal como lo hizo a través de Juan Bautista en Su Primera Venida.  Él tenía que sacar a un pueblo de en medio de tanta confusión religiosa, como la que impera hoy.

Y este Mensaje tenía que venir con suficiente vindicación de parte de Dios para que no hubiera duda alguna de que no era una doctrina más creada por hombres.

Usted puede conocer los detalles leyendo el estudio “El Mensaje del Tiempo del Fin“.

 

Antes de leerlo recuerde lo que analizamos al inicio: que el tiempo del fin sería “como en los días de Noé” y “cómo en los días de Lot”.

Revise las Escrituras y usted verá que en aquellos tiempos ellos pensaron que era locura lo que Noé predicaba (profetizaba lluvia, cuando jamás había llovido hasta ese entonces, pues lo que existía era un rocío que regaba la tierra).

También las palabras de Lot diciendo que Dios destruiría aquella ciudad fue tomada como una burla por sus propios yernos. No le creyeron y murieron quemados junto a los demás sodomitas.

En los tiempos actuales también pasará lo mismo. Si usted quiere predicar la Verdad, pensarán que es una broma o que es un mensaje totalmente fuera de lugar. Sin embargo, lo invitamos a que lo analice a través de toda la Biblia y que saque sus propias conclusiones, no en base a lo que alguien le diga (ni siquiera nosotros), pero basado en la infalible Palabra de Dios.

Ahora sí entre y lea el Estudio titulado El Mensaje del Tiempo del Fin“.

 

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